¡Hola! Traigo el primer capítulo. ¿Es muy pronto? >.< Bueno, sea como sea, espero de todo corazón que lo disfrutéis. ^^
Capítulo 1
-Vida-
El muchacho se levantó aquel día muy temprano,
incluso más de lo normal, lo que era raro teniendo en cuenta su costumbre de
levantarse a las seis de la mañana. Mientras se dirigía a la pequeña cocina
para desayunar en la deliciosa tranquilidad del silencio que impregnaba la
casa, no pudo evitar echar una ojeada al cuarto de su hermana pequeña. Muy
despacio y cuidadosamente giro el pomo y abrió la puerta. Solo a medias, pues
no quería despertarla.
Dormía como un ángel. Sus cabellos rubios, lisos y
suaves como la seda se extendían sobre la almohada. Tenía la boca abierta, y un
fino hilo de baba le corría por la comisura de los labios hasta llegar al
colchón. Estaba medio destapada, probablemente porque se habría movido dormida.
El chico se acercó silenciosamente. Siempre se había
preguntado por qué nunca hacía ruido alguno al andar. Incluso aunque corriera, apenas se percibía el sonido de sus pisadas.
Eso le venía muy bien por las mañanas, claro. Cogió
con los dedos el edredón y se lo echó
por encima a la niña, que no se inmutaba. Después le besó la frente. Sus labios
casi no la tocaron, solo la rozaron. Siempre lo hacía, como si fuese un ritual
sagrado.
Después de besarla sonrió de medio lado. Era
contradictorio, pensó. Contradictorio que él, que no creía en divinidades o
milagros; él, cuyo estado base era la indiferencia ante todo, tuviese la
inexplicable necesidad de ver a su hermana por las mañanas. Como si ese beso
que le daba la pudiese proteger de la vida.
Tras preparar su desayuno y el de su hermana se
sentó en una silla a esperarla. Se pasó una mano por sus cabellos oscuros color
azabache y entrelazó los dedos colocando así sus manos tapando su boca y
apoyando los codos en el borde de la mesa. En su cara se reflejaba su expresión
seria, que lucía todos los días sin excepción.
-Buenos días, Danshi. –La niña de cabellos dorados
que caían sedosos sobre su espalda
entró. También lucía una expresión seria, aunque menor que la del muchacho.
-¿Mamá trabaja hoy también?
-Claro. –Respondió Danshi como si la respuesta fuese
obvia. Lo era. Su madre siempre trabajaba. Al ver la expresión triste de su
hermana, forzó una sonrisa. –Eh, que no se te enfríe el desayuno, enana. –En
ocasiones la llamaba de ese modo para fastidiarla y animar así situaciones
tensas o tristes. Ella sonrió. Realmente, pensó Danshi, la llamaba así para
tratar de acercarla a una situación normal. Los hermanos se pican normalmente,
por lo que él lo hacía aunque no lo desease, para hacerla sentir bien. Para
hacerle sentir que no son diferentes.
Tal vez era un gran engaño, pero al chico no le
importaba lo que tuviese que hacer para que su hermana no se sintiese mal.
Mataría por ella, porque realmente…era lo único que amaba.
Simplemente parecía
como si fuese lo único. Como si todo lo demás lo viese difuso, y a ella la
viese nítida. Protegerla y quererla era su razón de existir. Había tratado de
amar a su madre, pero siempre estaba fuera de casa. Y… ¿cómo puedes amar a
alguien a quién no puedes ver, abrazar, oír, casi nunca? ¿A alguien a quien apenas conoces? Su madre
trabajaba día y noche para pagar una deuda pendiente y, al mismo tiempo, para
mantenerlos a ellos. Danshi la apreciaba, pero nunca podría llegar a amarla.
Y, su padre…a él sí lo odiaba. Era el culpable de
que ellos no fuesen normales.
Ese maldito hombre se había casado con su madre para
después llevarse un dinero ajeno y, con las mismas, largarse muy lejos. Dejó a
un niño de seis años y a una madre embarazada. Una madre que tendría que
mantenerlos sola y devolver un préstamo que tuvo que pedir al banco.
Ese hombre…Si Danshi lo tuviese delante sin duda lo
mataría. Su odio acumulado contra él crecía a medida que los días pasaban. Y no
podía hacer nada con respecto a ese odio.
Así que…su hermana, Lenna, era su único motivo para
despertar por las mañanas. No le
importaba qué tuviera que hacer para protegerla de la cruel vida.
Lenna se levantó tras terminar su desayuno, y cuando
ambos se hubieron preparado, Danshi la acompañó hasta el colegio, donde la
despidió con un abrazo.
De nuevo, odió su situación. Llevarla a la escuela,
abrazarla…eso debería ser tarea de un padre o de una madre.
A él ya no le importaba nada que le ocurriese. Había
aprendido a vivir, a sufrir, a caer, a levantarse y, por consecuencia, a
cojear. Pero no podía soportar que la única cosa que amaría nunca tuviese que
vivir en sus mismas condiciones.
¿Por qué el mundo es tan injusto? ¿Por qué está tan
repleto de imbéciles y cretinos? Vio a Lenna correr a pasos cortos hacia un
grupo de niñas. Estas la miraron con un aire despectivo al ver su uniforme que
estaba sucio por falta de tiempo para lavarlo. Una de las niñas se rio y otra
la apartó de un empujón del grupo. Lenna se alejó andando cabizbaja pateando
una pequeña piedra del suelo y se sentó sola en un banco.
Danshi sintió unas ganas inmensas de ir a gritarles
a esas estúpidas niñatas. Incluso de hacerles daño. De ir junto a Lenna y
abrazarla, protegerla de todo peligro y dolor. Una furia que le recorría todo
el cuerpo produciéndole dolorosas punzadas en el pecho. A la altura del
corazón.
Tras un muy gran esfuerzo, se contuvo. Sin embargo, no pudo evitar que
una lágrima rodase por su mejilla hasta sentir su salado sabor en su boca. Se
la enjugó volviendo a su clásica expresión seria y rígida.
“¿Cambiará nuestra situación…algún día?”
Sí, lo haría, y más rápido, y de una forma mucho más
devastadora de lo que Danshi podría pensar.
Bueno, de verdad que espero que os haya gustado a pesar de ser algo triste. >.< El próximo tendrá más aventuras y una continuación inesperada. Como siempre, os pido que comentéis, ya sea vuestra opinión negativa o positiva ;) Me ayudaréis de todos modos.
¿Ha sido muy largo? Eso me preocupa especialmente, no querría pasarme :S
Eso es todo, un beso enorme ^^
Me ha encantado el capítulo, los personajes producen afecto desde el primer segundo. Expresas genial las emociones de Danshi y eso hace que el personaje sea más real. Cuando leí su historia se me encogió el corazón.
ResponderEliminarSigue así, que vales para esto :)
El tamaño de los capítulos, en mi opinión, está bien así, pues es lo suficientemente largo como para centrarse en detalles pero no tanto como para resultar pesado.
Un beso, espero el siguiente
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar¡Gracias por tu comentario, Laura! ^^ No puedo expresar lo feliz que me hace saber que puedo producir emociones en la gente con lo que escribo >.< Si a ti se te encogió el corazón con la historia triste, yo sentí lo mismo al leer tu comentario :3
ResponderEliminarMe alivia saber que el capítulo tiene el tamaño adecuado ^^ me fío de tu opinión :))
Gracias de nuevo, un beso ENORME XD ^^
PD.: Tuve que eliminar el comentario anterior por un error de internet que no me permitió terminar de escribirlo antes de enviar Dx >.<
Publicaste una pregunta en mi blog pero por alguna extraña razón no puedo contestarte. Era sobre un problema del HTML y el error era "Opening brace at end of text "
ResponderEliminarEs posible que hayas puesto algún carácter no permitido en el título de la publicación. Prueba a quitar los paréntesis o llaves que hayas puesto
Muchas gracias por la ayuda, probaré, a ver si la próxima vez no me da problemas >.<
EliminarSoy nueva en blogger y estos problemas me vuelven loca T^T
Saludos.